Xarq al-Andalus
Alfarp, historia y torre andalusí.
Xarq al-Ándalus (شرق الاندلس): Tierras orientales de al-Ándalus, que geográficamente incluía, aproximadamente, los territorios comprendidos entre el cabo de Gata en Almería y la Marca Superior o Frontera Superior, que varió con el tiempo hasta quedar primero a la altura del río Cardener y la Conca de Tremp, y después hasta la cuenca del Ebro; incluía, además, las islas Baleares y Pitiusas.
Alquerías valencianas de origen andalusí:
Las alquerías valencianas que surgen bajo la época musulmana como pequeños centros de población, facilitando la residencia a los agricultores y ganaderos del lugar, tienen un elemento diferenciador que las hace únicas: están fortificadas y disponen de una única pero enorme torre de tapial.
Se ha comprobado que estas alquerías fortificadas se muestran con toda su competencia militar pese a su reducido tamaño. En ellas encontramos un elaborado diseño con una clara funcionalidad defensiva, a modo de micro castillo, pero con un proyecto adaptado a sus medidas, perfectamente preparado para soportar largos asedios y repeler ataques tanto repentinos (cavalcades), como con maquinaria pesada (fenèvol).
Alfarp está situada en La Ribera Alta, una comarca de la provincia de Valencia, España, separado unos cientos de metros de Catadau y de Llombai, junto con los que forma la subcomarca del Marquesat; El pueblo está emplazado en el margen derecho del río Magro, que atraviesa el término municipal de norte a sur por el sector más occidental. Hacia el sur del núcleo de población, donde el río es lo suficientemente ancho, hay una zona de vado que se empleaba para atravesarlo desde muy antiguo. Cerca del Magro, en su margen izquierda, está el castillo de Alèdua, ya en término municipal de Llombai. Alfarp todavía conserva una destacada torre andalusí del siglo XII en la Plaza de Dalt, vestigio de la antigua alquería musulmana.
Alfarp, alquería valenciana andalusí:
Aunque se han encontrado restos de una finca rústica romana, la actual Alfarp y su torre defensiva tiene sus orígenes en una alquería andalusí del siglo XII. Según el plano de situación del CATÁLOGO DE BIENES INMUEBLES Y ESPACIOS PROTEGIDOS DEL PLAN GENERAL DE ALFARP -imagen de la izquierda- su situación es el centro histórico urbano, zona grafiada en el Plano correspondiente del Plan General.
No solo Alfarp tiene origen andalusí y topónimo árabe, muchas de las partidas y lugares del término municipal también son de origen andalusí, y, o, su nombre es un topónimo árabe: El castillo de Alèdua en Llombai, las partidas de Almaguer (del árabe al-magid, que significa el canal de riego), en el extremo oriental del término municipal, Alquibla, al sureste de la población, Benifaiò con dos torres andalusíes: la de la Plaça y la Torre de Mussa, Almussafes con la torre de Racef, Alginet con la torre Luengo, Alzira con los restos de murallas y torres del recinto amurallado de la ciudad y, probablemente, el Realengo (de raal, terraza a orillas de un río) que queda, precisamente, en una terraza aluvial en la margen izquierda del río Magro, al este de Alfarp.
El topónimo de Alfarp, según Asín Palacios (Contribución a la toponimia árabe de España, 1943, p. 60), y Carme Barceló (Toponímia arábica del País Valencia. Alqueries i castells, Xàtiva, 1982, p. 87), proviene del árabe al-ḫarb (الخرب), = «el despoblado», «la ruina»; Los musulmanes encontraron restos de algún poblado anterior. Otras alternativas son las de Biberstein Kazimirsky: 1.- ḥarbun (nombre deverbal o activo de ḥaraba, que en su segundo significado es ‘afilar, afilar (una cuchilla)’ (Bibertstein Kazimirsky, vol. I, 402a), y por lo tanto [alquería] del molinillo. 2.- ḥarbun, sustantivo para el cual Biberstein Kazimirsky (vol. I, 402b) da una equivalencia (a) ‘Guerra’ (b) ‘Enemigo’, pero que E. W. Lane (Léxico Árabe-Inglés, p. 540), relaciona en ‘guerra, batalla, lucha, conflicto’…
Alfarp fue una alquería o pequeño núcleo rural andalusí ubicada en una zona de continuos conflictos, un punto estratégico en la red defensiva del río Magro que formó parte de la red defensiva y de asentamientos en la zona de la Sierra de Aledua, su torre, posteriormente castillo, formó parte de las torres defensivas andalusíes que protegían a las alquerías del Xarq al-Andalus. La alquería servía de fortificación contra las incursiones y saqueos que perpetraban los señores feudales de la Corona de Aragón, en expansión, tanto en vísperas como durante la conquista del territorio valenciano.
Castillo o torre islámica defensiva de Alfarp:
De planta cuadrangular, era una torre defensiva andalusí del siglo XII, cuyo acceso se realizaba mediante una puerta elevada con escalera levadiza, protegida por un cuerpo de guardia para dificultar la entrada. Fue construida, a base de argamasa y mampostería, en plena época andalusí para la defensa y protección de los habitantes de la alquería a la que pertenecía (dinero, cosechas y ganado en algunos casos), también servía de vigilancia en la Ribera Alta. Controlaba el paso estratégico del río Magro hacia la Albufera y el camino islámico de Xàtiva a Llíria.
En su época era más alta que la actual, sería como la torre de Espioca (Picassent), de unos 18 m de altura, con la que comparte algunos rasgos. Pertenecería a una red de torres vigías defensivas conectadas visualmente, para poder comunicarse en caso de ataque.
Estaba coronada por almenas y defendida por una estrecha barbacana o antemural perimetral de 3,45 m de altura, similar a la de la cercana torre de Alédua (Llombai). Tal vez estos refuerzos datan ya de una reforma de urgencia del siglo XIII, en vísperas de la conquista feudal. Además, puede que el Castillo dispusiera aún de algún cercado adyacente o albacar, apto para resguardar ganado.
La torre y la barbacana son las construcciones más antiguas de Alfarp, únicos vestigios de la fortificación defensiva de la primitiva alquería islámica andalusí.
Tras un largo proceso de casi 20 años, en 2021 finalizó la última fase de la recuperación y acondicionamiento de la torre, hoy en día se ha convertido en un museo etnológico y centro de interpretación de las torres vigía de la Ribera.
El Alfarb mudéjar:
En 1238, en plena conquista cristiana del actual territorio valenciano, Jaime I donó la alquería musulmana de Alfarb a la hermandad del obispo de Zaragoza, el caballero Però de Montagut (siglo XIII). Su población, exclusivamente musulmana, pasó a ser mudéjar, es decir, musulmanes que tenían permitido, a cambio de un tributo, seguir viviendo en sus casas y tierras ahora dominadas por los vencedores cristianos, sin mudar de religión. Después, pasó a ser propiedad de tres señores feudales sucesivamente: Gaulabia, Aymerich de Centelles, Francesc Vives de Boïl, y terminó siendo patrimonio de los Borja, no obstante, la población de Alfarp, al igual que la de Catadadau y Aledua, seguía siendo exclusivamente mudéjar.
Las desgracias de los mudéjares de Alfarp continuaron y se agravaron durante la Guerra de la Unión (1347) cuando La Unión de Valencia (y también la de Aragón), movimiento popular contra la corona, manifestaron cierta belicosidad contra las aljamas de los «moros» porque indirectamente estaban apoyando al rey por medio de sus señores y dueños. En noviembre de 1347 los conservadores de la Unión exigen perentoriamente a los musulmanes que detengan su ayuda a la fraternidad real, amenazando con destruirlos a ellos y a sus bienes. Remitieron esta exigencia a unas 20 aljamas valencianas entre las que se encontraba Bufilla, Alfarp y Alèdua (Rodrigo, 1975; Barceló, 1984). En el caso de Alfarp, las amenazas se cumplieron en 1348, con varias pérdidas humanas.
Encontramos un ejemplo sobre la indumentaria de los moriscos de Alfarp en 1351 cuando se menciona una «aljuba de coto» entre los bienes de un mudejar de Alfarb. (Cf. Bemis, 1979, II, s.v.) Véase también «gipó o jubón».
Los mudéjares consensuaban, aunque casi siempre desde una situación de desventaja, los tributos a pagar. Valga de muestra el documentado modo en que refrenda los acuerdos la aljama de Llombai (1381): «Concordia establecida entre Raimundo de Castilla, III barón de Picasent y V de Lombay, y la aljama musulmana de Llombai (Valencia) sobre el cobro de ciertos impuestos y derechos jurisdiccionales» (1381, Llombai), (AHNOB, Osuna, cp. 117, doc. 8).
Además, normalmente, los señores de vasallos musulmanes -ahora mudéjares- solían hipotecar los bienes de las alquerías conquistadas o las rentas de las fardas, y ofrecerlas a algún mercader o noble inversor. Se conservan un aluvión de poderes nombrando personas para vender en su nombre o imponer censales, hacen imposiciones, compraventas, quitaciones, redenciones o consumos de los mismos, traslados de censales antiguos, ápocas o cartas de pago… A veces se conserva todo el proceso.
El ejemplo de Alfarp: «escritura por la que Maria Ferrandiz, mujer de Juan de Natera, autoriza a Eymerich de Centelles, señor del lugar del Alfarb (Valencia), y a los síndicos de la aljama de sarracenos de dicho lugar, para que puedan cargar un censal sobre dicho lugar hasta de 500 florines (1429, Alfarb)», (AHNOB, Osuna, cp. 130, doc. 6).
Los archivos nobiliarios acreditan la enajenación, por venta o merced, de algunas aljamas islámicas o pueblos de moros a los señores, aunque es más frecuente que se otorguen determinadas rentas a sus mayorazgos o se les donen de por vida. Incluso sabemos de algún caso en que revierte a la corona, aunque luego se devuelve su señorío. El pleito homenaje era la ceremonia de reconocimiento jurisdiccional que hacían las comunidades mudéjares para ponerse bajo la protección de un señor, bien fuese el rey, un noble laico o un eclesiástico. También se documenta que para hacer este juramento solemne los varones de la comunidad islámica se congregaban en su mezquita En el caso de Alfarp; «pleito homenaje Alfarb (Alicante) (1388)», (AHNOB, Osuna, cp. 139, d. 11.).
Dado que la partición de frutos representa en el señorío de Llombai el ingreso más importante de la renta señorial, es llamativo que no todos los lugares que formaban el señorío estaban gravados por igual, detectándose una sensible reducción en las particiones en Llombai y Catadau respecto a Alfarp y Aledua. Predominando en los primeros la partición de un cuarto en la huerta y un octavo en la montaña, atendiendo a la calidad de las tierras; mientras que en Alfarp y Aledua tenían, en la totalidad de los productos cultivados, la onerosa partición de la tercera parte en la huerta, con alguna excepción como en el Rahal que partían a la cuarta parte. Del conjunto de la información disponible, parece deducirse que el laudemio fue en el señorío de Llombai tema trascendente y conflictivo. Laudemios onerosos y diferenciados en cuanto a la calidad de lo enajenado en el siglo XV, alcanzaron en el lugar de Alfarp cantidades tan elevadas como la tercera parte.
Profesores de la Universidad de Alicante estudiaron la relación de vasallaje que los moriscos mantuvieron con Francisco de Borja y su padre Juan de Borja; detectaron pequeños fraudes en un registro escrito en árabe, valenciano y castellano, evidenciando que entre 1533-1539 en sus labores de transporte, acarreo de cal, envasado de aceite, ir a por vino, recoger leña, etc., los textos en árabe recogen cifras que, a veces, no tienen correlación exacta con los escritos en castellano y valenciano; un fraude que les permiten obtener mayores beneficios (Gozálbez, Elia y Constán, Antonio: Los vasallos moriscos del marquesado de Llombai en época de Don Juan de Borja y San Francisco de Borja. Valencia, Instituto Alfons els Magnànim, Diputaciò, 2013).
Los mudéjares tenían la obligación de estar al servicio de los señores feudales incluso cuando estos viajaban. Este derecho feudal recibe diferentes términos, pero cuando se habla de «adzembleria», se puntualiza que esta azofra afecta, exclusivamente, a los mudéjares de Alfarp, los cuales estaban obligados a acompañar al señor en sus viajes con sus «adzembles» -su etimología proviene del árabe «az-zomla,» se refiere a una reunión. agrupación, asamblea, congreso y comité-.
Según los textos de carácter contable que reflejan una relación de jornales trabajados en concepto de tandas por los moriscos de Llombai, Alfarp, Aledua y Catadau para su señor el duque de Gandía, entre los años 1533 y 1539 (manuscrito Osuna, C. 587, D. 36-65); los mudéjares y los moriscos de Alfarp hablaban la lengua árabe en su variante andalusí. Además, existen datos de que muchos de ellos también entendían y hablaban perfectamente el castellano. Sobre la lengua hablada por mudéjares y moriscos se han acuñado dos términos: algarabía y aljamía: «Algaravía» y «Algemía» son las dos únicas denominaciones lingüísticas que vemos usar en la documentación durante todo el siglo XVI para referirse a la lengua de los moriscos.
Alfarp morisco:
A principios del siglo XVI, la población de Alfarp, al igual que muchos mudéjares (musulmanes bajo dominio cristiano) de la zona de Valencia, fue obligada a bautizarse por la fuerza; los habitantes de Alfarp pasaron a ser considerados moriscos (cristianos nuevos) a partir de 1525–1526. Esto significó la conversión forzosa de sus mezquitas en iglesias y la obligación de recibir sacramentos cristianos.
Tras el bautismo forzado, la comunidad morisca vivió un endurecimiento progresivo en sus condiciones de vida, los moriscos de Alfarp constituían la mayor parte de la mano de obra agrícola, trabajando las tierras de los señores feudales. Los registros históricos del Archivo del Reino de Valencia mencionan acciones del tribunal de la inquisición relacionadas con moriscos deudores en Alfarp y Llombai, lo que evidencia su actividad comercial y las tensiones económicas a las que eran sometidos,
En enero de 1563, Felipe II ordena desarmar -considerando armas también cualquier tipo de herramienta: cuchillos de monte, cascos, manoplas, azagayas de caza, hachas y marrasos de leña…-, en un mismo día, a todos los moriscos del antiguo reino, que comprendía los pueblos que hoy forman la provincia de Valencia y parte de las de Alicante y Castellón de la Plana. Los responsables de ejecutar la orden de desarmar a los moriscos eran los barones y señores «vayan de casa en casa de los moriscos nuevamente convertidos de la dicha villa nueva ó morería juntamente con vos y les tomen todas las armas que se hallaren en cada una dellas, sin dexalles ningunas de qualquier genero que sean con hacer anotacion particular de lo que son y del precio que justamente podran valor y hecho inventario de todas ellas por auto de notario publico si le huviere en la dicha villa nueva moreria«. En ese momento, el Marqués de Aytona era el señor feudal Alfarp donde registraron 60 viviendas. Entre 1527 y 1663 la población oscila entre los 40 y los 90 vecinos.
Esta difícil y dolorosa situación duró casi un siglo, hasta que Felipe III decretó la expulsión definitiva de los moriscos afectando a Alfarp y toda la comarca. Tras el bando de expulsión la población morisca de Alfarp fue obligada a abandonar sus hijos menores, sus hogares, talleres y cultivos entre 1609 y 1614.
Con la expulsión, Alfarp sufrió un gran vacío poblacional, quedando completamente despoblada, lo que provocó un cambio demográfico y económico drástico, lo que obligó a una posterior repoblación con cristianos viejos, concretamente, en 1617 está despoblada y se repuebla con 40 vecinos.
Fuentes:
AJUNTAMENT D’ALFARB. EQUIPO TÉCNICO REDACTOR: Director del Equipo: Francisco Cervera Arias, Arquitecto. Evaluación ambiental y territorial estratégica: Luis Fernández Tienda. Urbanista ambiental. Colaboradores: Miguel Micó Chofré y Carme Real Vila, Arquitectos; Rafael Rubio Galán, Arqueólogo. PLAN GENERAL ESTRUCTURAL DE ALFARP. CATALOGO DE PROTECCIONES. Revisión abril 2008
AYUNTAMIENTO DE ALFARP. Patrimoni. https://alfarb.es/patrimoni/ Visitado el 18 de febrero de 2026.
ASÍN PALACIOS, MIGUEL. Contribución a la toponimia árabe de España. II edición. Publicaciones de las escuelas de estudios árabes de Madrid y Granada – serie B- núm. 4. Gráficas Versal. Madrid, 1944.
ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE AMIGOS DE LOS CASTILLOS. ALFARP. Castillo. Consultado el 28 de febrero de 2026. https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/es/content/castillo-medieval-militar/alfarp-castillo
BARCELÓ TORRES, CARMEN Y LABARTA, ANA. Indumentaria morisca valenciana. Sharq Al-Andalus, núm. 2 (1985), pp. 49-73
BARCELÓ TORRES, MC. Minorías islámicas en el País Valenciano. Historia y dialecto. Ed. Universidad de Valencia, Secretariado de Publicaciones, Facultad de Filología, Instituto Hispano-Árabe de Cultura. (1984).
BARCELÓ TORRES, CARME. Toponímia arábica del País Valencia. Alqueries i castells. Graficas Castillo. Xàtiva 1982. 84-500-9149-7.
BARCELÓ, CARME. Panorama toponímic d’un passat àrab valencià. Cuadernos de Geografía, 108, 911-913. València 2022.
CONSTÁN NAVA, ANTONIO. La lengua árabe a través del manuscrito Osuna, C. 587, D. 36-65 (1533-1539) del AHNSN: estudio y aportaciones histórico-lingüísticas. Sharq Al-Andalus. 2011-2013, 20: 249-281. doi:10.14198/ShAnd.2011-2013.20.14. Repositorio de la Universidad de Alicante 2015-
COSCOLLÁ SANZ, VICENTE. La Valencia Musulmana. Carena Editors. 2003. 84-87398-75-8.
DANVILA, MANUEL. III. Desarme de los moriscos en 1563. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Visitada el 1 de marzo de 2026.
FRANCO-SÁNCHEZ, FRANCISCO. La toponimia árabe de los espacios viales y los espacios defensivos en la península Ibérica. Universidad de Alicante. 2017.
GENERALITAT VALENCIANA. Cultura. Patrimoni Cultural i Museus. Inventari General del Patrimoni Cultural Valencià. Secció 1a. Béns d’interés cultural. http://www.ceice.gva.es/va/web/patrimonio-cultural-y-museos/bics.
GUINOT, ENRIQ. Agrosistemas del mundo andalusí: criterios de construcción de los paisajes irrigados. Universitat de València.
GUINOT, ENRIQ. Repartiments a la Corona d’Aragó (segles XII-XIII). Universitat de València 2007
GÓMEZ VOZMEDIANO, MIGUEL F. (2004). Nazaríes, mudéjares y moriscos en los fondos nobiliarios españoles. una aproximación a su patrimonio documental, artístico e inmaterial. Espacio Tiempo y Forma. Serie III, Historia Medieval, (37), 23–62. https://doi.org/10.5944/etfiii.37.2024.38756
GOZÁLBEZ ESTEVE, ELIA. Cristianos, mudéjares y moriscos en el marquesado de Llombai. Revista de historia moderna. N. 17 (1998-1999). ISSN 0212-5862, pp. 195-218
MEMBRADO, JOAN CARLES. L’Horta a través de sus nombres Aproximación toponímica al paisaje perdido de Valencia y su entorno rural.
PARES (Portal de Archivos Españoles) Archivo Histórico de la Nobleza, OSUNA,C.595,D.13 Acciones del tribunal de la inquisición por la que se sacan prendan a varios moriscos deudores en Alfarp y Llombai (Valencia). Consultado el 1 de marzo de 2026.
PIQUERAS HABA, JUAN. El espacio valenciano, una síntesis geográfica. Ed. Gules. Valencia 199p. ISBN: 84-86330-07-6.
RODRÍGUEZ-NAVARRO, PABLO. “Las torres árabes de las alquerías valencianas”. Editorial Tirant Humanidades. Valencia. 2018. ISBN: 9788417203689.
RODRÍGUEZ PEDRAZA, DOLORES. “Torres vigía de la Valencia musulmana”. En: Construcción con tierra. Tecnología y Arquitectura. Congresos de arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2010/2011 [online]. Valladolid: Cátedra Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2011. P. 113-120. Disponible en internet: http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2011/2011_9788469481073_p113-120_rodriguez.pdf.
RODRIGO LIZONDO, M. La Unión valenciana y sus protagonistas. Ligarzas. ISSN 1137-1013- Nº 7: 133-166. (1975).
SECCIÓ DE LLENGUA I LLITERATURA VALENCIANES. REAL ACADÈMIA DE CULTURA VALENCIANA. Informe de la Secció de Llengua i Lliteratura Valencianes de la RACV sobre el topòmim “Alfarp”. València 2016.
TAMBORERO CAPILLA, LOURDES. Informe histórico-artístico
sobre el castillo de Alfarp, inédito, Valencia, 2003.
WIKIPEDIA. Alfarp. https://es.wikipedia.org/wiki/Alfarp Visitado el 18 de febrero de 2026.
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla
Pulse en la imagen para ampliarla