ABIERTO TODOS LOS DÍAS
de 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 23:30

Albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo,

Recetas

ALBÓNDIGAS DE POLLO Y VERDURAS DEL CALDO

Albóndiga hecha con el pollo y las verduras del caldo,
Albóndiga hecha con el pollo y las verduras del caldo,

Pulse en la imagen para ampliarla

Ingredientes para 4 personas:
– Carne del caldo de pollo. Nosotros hemos utilizamos 4 cuartos traseros.
– Parte de las verduras del caldo de pollo. Nosotros hemos utilizamos: 1⁄2 chirivía, 1⁄2 nabo blanco, 2 zanahorias y 2 patatas.
– Pan duro del día anterior o pan rallado si se prefiere.
– 2 dientes de ajo.
– Un poco de perejil fresco.
– 2 huevos.
– 3 cucharadas leche.
-Maicena (harina fina de maíz) para rebozar.
– Aceite de oliva para freír.
– Sal marina al gusto.
-Especias al gusto: nosotros hemos utilizado jengibre, nuez moscada y pimienta negra.

Freímos y escurrimos las albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo.
Freímos y escurrimos las albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo.

Pulse en la imagen para ampliarla

Receta casera de aprovechamiento, detallada e ilustrada, de albóndigas elaboradas con el pollo y las verduras que habíamos utilizado para hacer caldo de pollo. En la gastronomía andalusí encontramos diferentes recetas e albóndigas.
Aunque las carnes más estimadas en al-Àndalus eran de cordero, cabra y vaca, también eran muy apreciadas las aves (1).
Albóndiga, del árabe hispano albúnduqa, y este del árabe clásico bunduqah que significa bola o pelota. En Al-Andalus, se popularizaron las albóndigas en la época del Califato de Córdoba y ha perdurado hasta nuestros días. Las introdujo Ali-Ibn Nafi, mas conocido como Ziryab, en la corte de Abderramán II.

Receta:

Si hemos preparado un buen caldo de pollo y verdura para hacer una sopa, podemos aprovechar la carne del pollo y parte de las verduras para elaborar estas deliciosas albóndigas que sirven para acompañar la sopa, o como segundo plato si las hacemos con salsa o con patatas fritas. También se pueden congelar sin problema, seguirán estando exquisitas cuando deseemos utilizarlas.

Para ello, cuando el caldo esté hecho, sacamos el pollo y las verduras y las dejamos templar para no quemarnos.

Mientras, rallamos el pan duro, batimos levemente los dos huevos, solo un poco, pelamos y picamos los dos dientes de ajo y el perejil -previamente lavado y seco-.

En un bol ponemos las patatas, la chirivía, el nabo,  y las zanahorias. Aplastamos con el tenedor hasta tener una pasta homogénea, que no sea una crema.

Pelamos y deshuesamos el pollo. Lo picamos finamente con un cuchillo de cocina muy afilado, o con una tijera si lo preferimos, nunca con una picadora ni un procesador de alimentos porque se nos hará una papilla demasiado líquida para nuestro propósito.

Pasamos la carne de pollo al bol donde tenemos las verduras aplastadas, incorporamos el ajo y el perejil picados. Mezclamos todo muy bien.

Añadimos los huevos que hemos semibatido y mezclamos. Vertemos las tres cucharadas de leche, una pizca de sal y podemos especiar un poco si nos gusta, mezclamos.

Incorporamos poco a poco el pan duro del día anterior que hemos rallado -también podemos utilizar pan rallado del horno o envasado- y vamos mezclando hasta conseguir una pasta manejable que no se pegue a las manos.

Ponemos a calentar el aceite en una sartén a temperatura media alta -7 de 9-, el objetivo es freír las albóndigas que quedarán crujientes por fuera y suaves en el interior para que aporten sabor y  variedad de texturas.

Con las manos muy limpias, damos forma a las albóndigas procurando que queden todas, más o menos, del mismo tamaño.

Las enharinamos con harina fina de maíz o maicena -también podemos utilizar harina de garbanzo o de trigo, según gustos-.

Las freímos por tongadas para que no se peguen y para poder moverlas con facilidad dorándolas por todas partes por igual. Cuando están fritas las sacamos, escurrimos con la ayuda de un colador y depositamos sobre papel absorbente de cocina.

Podemos utilizar las albóndigas para acompañar la sopa sacándolas aparte para que cada comensal añada a su gusto si lo desea. Otra opción es presentarlas como segundo plato junto a alguna salsa o patatas fritas, por ejemplo.

Las albóndigas que sobren se pueden congelar sin problema, seguirán estando deliciosas cuando queramos utilizarlas.

1.- Expiración García Sánchez. (1994). La cocina de Al-Ándalus, pág. 57. Y, Prof. Israel Sanmartín. La cocina de Al-Ándalus, Apuntes de Gastronomía, pág. 16. Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Albóndigas al estilo andalusí.
Albóndiga, del árabe hispano albúnduqa, y este del árabe clásico al-bunduqah que significa la bola o la pelota.

Pulse en la imagen para ampliarla

Mezcla y albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo de pollo.
Mezcla y albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo de pollo.

Pulse en la imagen para ampliarla

Albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo de pollo.
Dando forma a las albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo de pollo.

Pulse en la imagen para ampliarla

Enharinamos las albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo.
Enharinamos las albóndigas hechas con el pollo y las verduras del caldo.

Pulse en la imagen para ampliarla

Albóndiga hecha con el pollo y las verduras del caldo.
Las albóndigas quedarán crujientes por fuera y suaves en el interior

Pulse en la imagen para ampliarla

Recetas:

Twitter
Facebook